¿Qué es la septoplastia y cuando realizarse?

La septoplastia es una cirugía que se hace para reparar el tabique. El tabique es la pared que divide la nariz de su hijo en dos lados. Está formado por cartílago blando y hueso y está cubierto por una membrana mucosa. El tabique desviado es aquel que se ha alejado de la línea central. Esto puede causar problemas tales como obstrucción del paso de aire o una incorrecta descarga nasal.

El síntoma más común de un tabique desviado es la dificultad para respirar por la nariz. Los síntomas son generalmente peores en un lado y en algunos casos, se obstruye el drenaje de los senos paranasales. Esto provoca infecciones repetidas en los senos paranasales. El tabique desviado puede presentarse desde el nacimiento, deberse a una lesión o ser la consecuencia de algún daño provocado por tratamientos médicos anteriores.

La cirugía se realiza por completo a través de las fosas nasales. Durante la cirugía, el cirujano puede arreglar la forma de parte del tabique o eliminarlo por completo. La septoplastia se puede realizar al mismo tiempo que otras cirugías de nariz o de los senos paranasales. No se realiza con mucha frecuencia en niños. Esto se debe a que el cartílago aún se está desarrollando.

La septoplastia suele realizarse a través de la nariz, sin cortes en el lado externo de la nariz. Para la septoplastia endoscópica, se usan telescopios con luz que asisten en el procedimiento. La septoplastia suele realizarse en conjunto con la cirugía de los senos paranasales. En algunos casos, la septoplastia puede realizarse junto con una rinoplastia para corregir la apariencia externa de la nariz, tanto en su cosmética como en su funcionamiento.

¿Por qué podría necesitar mi hijo una septoplastia?

Un tabique desviado por lo general no requiere tratamiento. Cuando es necesario, el motivo más común es un bloqueo de la nariz. Cuando un lado de la nariz está bloqueado, su hijo puede tener:

•    Infecciones frecuentes de los senos paranasales
•    Sangrado frecuente de la nariz
•    Dolor en el rostro o dolores de cabeza
•    Respiración ruidosa al dormir

¿Cuáles son los riesgos de una septoplastia?
La anatomía y capacidad de curación varían en cada niño por lo que resulta imposible predecir el resultado exacto. Las complicaciones que pueden presentarse incluyen, entre otras, las siguientes:
   
•    Infección
•    Sangrado de la nariz
•    Hematomas o hinchazón del rostro
•    Acumulación de sangre e hinchazón del tabique
•    Un orificio en el tabique
•    Adormecimiento de los dientes o la nariz
•    Cambios en el olfato, el gusto o la voz
•    Pérdida de fluido que rodea el cerebro y la médula espinal
•    Infección del tejido que recubre el cerebro y la médula espinal
•    Reacción a la anestesia

¿Cómo preparo a mi hijo para una septoplastia?
El proveedor de atención médica de su hijo lo derivará a un especialista en garganta, nariz y oído (otorrinolaringólogo). El otorrinolaringólogo le preguntará acerca de los síntomas de su hijo y la historia de su salud. Revisaremos los oídos, la nariz y la garganta de su hijo. Podríamos hacerle a su hijo análisis diagnósticos. Tal vez se le realice una rinoscopia anterior o una endoscopia con fibra óptica. Estos dos estudios usan instrumentos especiales para revisar la nariz y el tabique nasal.

Cada cirugía es diferente de acuerdo con el niño, la posición del tabique y otras cosas. El otorrinolaringólogo le explicará qué esperar de la cirugía de su hijo. Asegúrese de hablar con el otorrinolaringólogo de su hijo sobre:

•    Cualquier medicamento que su hijo no deba tomar antes de la cirugía, incluidos los medicamentos de venta libre.
•    Cuándo debe dejar de comer y beber su hijo. Por ejemplo, es común que no coma ni beba nada después de la medianoche anterior a la cirugía.
•    Cuándo debe llegar su hijo al hospital o las instalaciones.
•    Qué esperar y cómo cuidar a su hijo después de la cirugía.
•    Cuándo podrá retomar su hijo las actividades normales, incluido el regreso a la guardería o la escuela.

Si su hijo se enferma antes de la cirugía, llame al otorrinolaringólogo. Es posible que haya que re programar la cirugía.

Un buen consejo
Una mínima desviación del tabique nasal, o un pequeño resalte en el tabique que no impidan la normal respiración nasal, son situaciones que padecemos casi todas las personas. Únicamente hay que ponerse en contacto con el médico cuando la desviación del tabique nasal obstruya uno o ambos orificios.

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